viernes, 22 de julio de 2022

Por Maxorata: Bco de Los Encantados, Bco y Playa de Esquinzo

 Los Encantados y Esquinzo, unos barrancos con singularidad propia.

 

Como ya se ha convertido en un auténtico ritual,

Playa Blanca con Mtña Roja al fondo

una vez al mes algunos componentes de CDE Hefesto nos damos un saltito en barco a la vecina y hermana isla de Fuerteventura con el fin de ir conociéndola un poquito mejor...,

Las 5 compis de CDE Hefesto y Lanzarote Caminantes




 Una vez arribados a Corralejo nos encaminamos a nuestro punto de salida en la costa de barlovento del norte, más concretamente la Playa del Águila.
Como éramos 10, lo hicimos en dos coches, esta vez le tocó la conducción a Carlos y a Santi...
 Así que pronto iniciamos la andadura y éste fue el recorrido

Hasta llegar al Bco de Esquinzo el trayecto transcurre por un territorio árido y monótono solamente salpicado por alguna gambuesa -corral de cabras- o calera -horno de cal-







La primera montaña que se vislumbra delante de nosotros es Tindaya, que tenía carácter sagrado para los antiguos mahos. Se trata de un pitón traquítico que ha quedado al descubierto tras la erosión del edificio volcánico en el que estaba embutido
Edificación solitaria en medio de la planicie


Calera u horno de cal

Gambuesa o corral de cabras (en Lanzarote es cambuesa)








Fotografiando el entorno de Tindaya, foto del compañero Carlos Melián.
Vista cuasi cenital del Bco de Esquinzo en su tramo medio, al fondo alineación montañosa, la primera de ellas, Tindaya.
Entrando en el Bco, llama la atención la vistosidad y verdor de los tarajales (en la península se denomina al árbol taraje o taray y tarajal sería el nombre colectivo)
Entrando en el Bco del Esquinzo
y una vez dentro buscamos la confluencia con el de Los Encantados


 
Cartel explicativo de que entramos en un bien de interés cultural conformado por dunas fósiles sobre las que ha actuado la red de drenaje dejando formas caprichosas e insólitas que muchos visitantes no han sabido respetar dejando su impronta y mal gusto en las arenas petrificadas.
Foto del compañero José Manuel Rodríguez Cabrera

 

Nuestra compañera posa junto a materiales muy antiguos -de más de 12 millones de años de antigüedad-, probablemente del complejo basal o de los primeros estadios de las emisiones subaéreas (serie I)

Lecho de barranco
Paisaje agreste de singular belleza

Suaves colinas es lo que ha quedado del antiguo edificio volcánico sobre el que se excavó este barranco que luego fue rellenado por arenas organógenas que el viento arrastró desde el mar, que entonces estaba mucho más bajo y cercano a este lugar de lo que está ahora -la línea de la costa norte estaba en las proximidades de Lajares-, y que posteriormente se han labrado las formas que podemos admirar ahora
Material volcánico antiguo resaltando en el paisaje
Adentrándonos cada vez más en el interior del barranco

Los agentes erosivos (agua y viento fundamentalmente) han dejado este peculiar paisaje

donde el ser humano se ve insignificante...

Desgraciadamente abundan los que anteponen su particular interés personal y de dudoso mal gusto al deber de respetar y preservar nuestro patrimonio...



Así que seguimos adentrándonos en este maravilloso lugar...

Nuestro espíritu se inunda con tanta magnificiencia, paz y tranquilidad...

 










Aquí estamos solos en estrecho contacto con la naturaleza...













disfrutando del momento y del lugar...

Muy a nuestro pesar es hora del regreso...
de desandar lo andado...
de volver al cauce del Esquinzo...



... y adentrarnos en él...
para seguir su camino hasta la desembocadura...
no sin tener que sortear algún obstáculo...




Este barranco, como muchos otros de Fuerteventura...,
ha ido excavando su lecho durante milenios sobre los diferentes materiales volcánicos o sedimentarios que encontraba a su paso...
tal y como se aprecia en la disposición estratigráfica de las diferentes capas que configuran las espectaculares paredes del mismo...





 
El agua fluye por el interior del subsuelo de Fuerteventura



y cuando llega a una capa impermeable (almagre, arcillas...) discurre paralela hasta que aflora a la superficie, a veces en los lugares más insospechados...


y fluir..., fluye...

Seguimos paralelos al discurrir del agua y pronto avistamos la playa en la que muere este pintoresco barranco que todavía lleva agua en su tramo final en pleno mes de julio... 







...toda una hazaña en los tiempos que corren, y más en estas tierras tan sedientas...



Así que..., bien pasado el mediodía (dos y cuarto de la tarde), llegamos a la para nosotros paradísiaca playa de Esquinzo,
 





...lugar donde darnos un merecido descanso, repostar y bañarnos..., todo un lujo...








sólo apto para áquellos que como nosotros hemos caminado un largo trayecto u otros, quizás más afortunados, que trajeron el coche cerca de la playa tras transitar varios kilómetros por pistas de tierra polvorienta.


Aproximadamente una hora después continuamos el camino ascendiendo hasta el borde norte de la pared del barranco,



transitando por el sendero que, discurriendo paralelo a la línea de costa -y del talud, todo sea dicho de paso-, nos lleva al punto de partida en la Playa del Águila
Siendo prácticamente las cuatro de la tarde, tras 4 horas y 18 minutos en movimiento y sobre 16 km sobre nuestras espaldas,  damos por terminada la caminata..., 
Pero la cosa no termina ahí..., como teníamos tiempo sobrado hasta la salida del barco a las 20:00, optamos por ir a Lajares a desgustar las especialidades de la tierra y recuperarnos física y anímicamente del esfuerzo realizado...
Hubo también ocasión de probar, entre risas alguna exquisitez, como los barraquitos...
Para rematar..., la inmensa mayoría de los comensales cruzamos la carretera en busca del cucurucho de helado..., qué rico...
Seguía respetándonos Chronos, así que todavía pudimos ponerle la guinda al pastel encaminándonos a una visita rápida  a las Dunas de Corralejo. Éstas si que están activas, por ellas sigue fluyendo la arena procedente del mar...






Quién sabe si en un futuro éstas también quedarán fosilizadas y sobre ellas actuarán los agentes erosivos dando lugar a maravillas parecidas a las visitadas hoy...



Hicimos el regreso atravesando La Bocaina muy animados

y cayendo la tarde...
sobre Mtña Roja, ya en Lanzarote...








Una jornada muy bien aprovechada con muy buena gente y excelentes vibraciones... Hasta la próxima...